domingo, 29 de noviembre de 2009

La Mirada

A veces, cuando miras por la ventana, en alguna gris y triste tarde invernal, el cristal te devuelve un leve reflejo de tu alma. En determinados estados de ánimo (frecuentemente por estas fechas) nos atormentan desde nuestro interior aquellos aspectos de nuestra existencia con los que no estamos satisfechos. Ni la cara más sonriente, ni el traje más caro, ni el disfraz más perfecto pueden engañarnos. A los demás puede que si. Pero los seres atormentados tenemos que vivir toda nuestra vida con la conciencia de nuestra debilidad, de nuestras limitaciones, de nuestra cobardía, que es la que casi siempre nos impide ser mejores. A veces, cuando mira por la ventana... lo que ves no te gusta, y entonces te apartas del cristal y miras hacia otro lado. Es lo que casi todos hacemos continuamente, mirar a otro lado para no tener que fijar la vista en los aspectos desagradables de nuestra existencia.

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